Ganadería

La fiebre del embarque, también llamada complejo respiratorio bovino o pasteurelosis neumónica

La fiebre del embarque, también llamada complejo respiratorio bovino o pasteurelosis neumónica, es una importante enfermedad respiratoria del ganado bovino que aparece en animales a partir de los seis meses de edad, generalmente luego de haber sufrido el estrés ocasionado por el transporte, que pueden incluir la mezcla y agrupación con otros lotes de animales de la misma edad durante el transporte, en el mercado y la llegada a la granja de acabado. Como consecuencia de este estrés, ciertas bacterias oportunistas aprovechan la disminución momentánea de las defensas para multiplicarse y producir una infección; entre estas bacterias tenemos a Mannhemia haemolytica y Pasteurella multocida como las más importantes.

La mayoría de los casos de la fiebre del embarque ocurren en los primeros 30 días de su ingreso a la granja de engorde y la mayoría de los casos se presentan por lo menos 10 días después de la fecha de llegada. La fiebre del embarque se caracteriza clínicamente por una bronconeumonía aguda exudativa con toxemia y respiración bastante acelerada, pirexia moderada a grave, anorexia y una gran cantidad de exudado. La morbilidad de la pasteurelosis neumónica varía entre 5% y 10% y en ciertos casos puede llegar a producir una mortalidad de 1% de la población susceptible. Es así que esta enfermedad causa grandes pérdidas económicas a los productores mediante la reducción de ganancia diaria de peso, eficiencia alimenticia, y el rendimiento general de los terneros de carne, sin tener en cuenta el gasto generado por el tratamiento para los animales afectados.

El diagnóstico de esta enfermedad se da en base a los signos clínicos ya mencionados característicos de esta enfermedad, y generalmente en base a la repuesta al tratamiento; sin embargo en caso de que existan muertes, se debe realizar la necropsia del animal y enviar muestras de tejido pulmonar al laboratorio para el aislamiento de Mannhemia haemolytica y Pasteurella multocida. El reconocimiento temprano y la correcta aplicación del tratamiento mejoran notablemente los rendimientos finales. Es así que se recomienda la aplicación de antimicrobianos de uso común (tetraciclinas, cefalosporinas o quinolonas) y la adición de un antiinflamatorio no esteroideo para acelerar la recuperación del animal.

La Oxitetraciclina es un antibiótico perteneciente a la familia de las tetraciclinas y posee acciones bacteriostáticas y bactericidas sobre numerosos microorganismos grampositivos y gramnegativos responsables de infecciones respiratorias, entre otras, y que ha mostrado una gran eficacia en casos de Fiebre del embarque. Actúa alterando la síntesis de proteínas mediante la inhibición del metabolismo del ácido glutámico, frenando así el desarrollo y crecimiento del microorganismo, pero puede tener un efecto bactericida al alcanzar elevadas concentraciones en los tejidos.

La oxitetraciclina se absorbe de muy buena manera cuando es aplicada en una inyección por vía intramuscular y puede detectarse en plasma a los 15 minutos, alcanzando su nivel máximo en una hora y manteniendo cifras terapéuticas por un máximo de 12 horas. Su distribución es homogénea en todo el cuerpo, pero principalmente en hígado, bazo y pulmones; de allí su gran eficacia para los problemas de pasteurelosis neumónica. Su distribución le permite llegar a la circulación fetal con una concentración de aproximadamente el 50% de la concentración en sangre materna. Las tetraciclinas en general se excretan vía riñones, en donde se puede recuperar hasta un 80% de la dosis aplicada sin modificaciones, y vía tracto gastrointestinal, al entrar a la circulación enterohepática.

El Ketoprofeno es un analgésico antipirético antiinflamatorio no esteroideo perteneciente a la familia de los ácidos orgánicos y derivado del ácido propiniónico. Actúa inhibiendo la vía de la ciclooxigenasa del metabolismo del ácido araquidónico, conllevando a una decreciente producción de prostaglandinas. Inhibe tanto la ciclooxigenasa 1 (COX1) como la ciclooxigenasa 2 (COX2), con cierta variación de grado entre especies, previniendo la formación de las prostaglandinas y la inflamación que estas causan. Sus propiedades antipiréticas se basan en la reducción de los niveles de prostaglandinas en el hipotálamo. El ketoprofeno también interrumpe la función de ciertos mediadores de la inflamación, como es la bradiquinina, previniendo así su efecto en terminaciones nerviosas periféricas.

Como se puede observar, ambas drogas mencionadas, tanto la oxitetraciclina como antimicrobiano, y el ketoprofeno como analgésico, antipirético y antiinflamatorio, resultan ideales en el tratamiento de la Fiebre del embarque, debido a sus propiedades individuales.

Categorías:Ganadería, Productores, Salud Animal

Tagged as:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s