Productores

Nutrición y su Efecto en la Reproducción

Uno de los factores que más afectan la productividad y rentabilidad de una producción ganadera es la eficiencia reproductiva del hato. Los problemas a nivel reproductivo de un hato, pueden tener diversos orígenes: anatómicos como defectos congénitos; mal manejo reproductivo, ya sea fallas en la detección de celo, manejo del semen e inseminación; algunas enfermedades infecciosas  como leptospirosis, brucelosis, etc.; factores ambientales; y sobre todo los problemas nutricionales.

Los requerimientos en nutrimentos en las vacas varían según el peso del animal, el estado fisiológico, la edad, y el nivel de producción. Para determinar la nutrición adecuada para cada etapa de crecimiento y de producción deben considerarse factores como el manejo de potreros, la capacidad de carga, la calidad y cantidad de forraje disponible.

El manejo de las crías está relacionado con los factores ambientales y nutricionales, si hay una nutrición deficiente, se afecta desarrollo de la novilla y la Ganancia Diaria de Peso (GDP) teniendo un retraso en la Edad al Primer servicio. A demás de la alimentación, Otros factores como las prácticas de manejo de potreros, el sistema de explotación, la zona y clima de la finca, y raza, están estrechamente involucrados. Una restricción nutricional en las novillas, podría afectar su futura eficiencia reproductiva, pues inicialmente afecta su desarrollo corporal, ocasionando un retardo en la edad a la pubertad y en la formación de folículos.

Se ha reportado que la hipoglucemia  puede afectar los niveles de hormonas como la hormona

Existen diversas investigaciones donde se reporta que la suplementación alimenticia en las novillas próximas a entrar a la etapa reproductiva, ayuda a alcanzar un peso corporal adecuado para la concepción mucho más rápido que las que no se suplementan, obteniendo mejores porcentajes de estro y gestación.

El periodo comprendido entre el séptimo al noveno mes de gestación en las vacas lecheras, juega un papel importante ya que el manejo en este periodo de transición  puede repercutir en el manejo reproductivo. Los procesos productivos y reproductivos como son el desarrollo y crecimiento, ciclo estral, gestación, lactación y nutrición del neonato, requieren un mayor suministro de energía en la dieta para mantener el balance energético, por lo que en algunas producciones ganaderas, se recurre a fuentes ricas en glucosa como: Maíz, sorgo, cebada, trigo, yuca, plátano, melaza, papa, caña, etc. (se recomienda que estos ingredientes no superen los 3 Kg por vaca día, pues pueden ocasionar acidosis y laminitis). 

Durante el último tercio de la gestación, debido a la demanda por el desarrollo del feto, las necesidades de todos los nutrientes esenciales se incrementan, principalmente la energética, donde la glucosa constituye el 50% del sustrato energético para el becerro en formación, el 25% lactato y el 25% restante proviene de los aminoácidos. Una desnutrición o una falta de energía (Balance Energético negativo) durante la gestación pueden causar abortos, raquitismo, hipocalcemia, una deficiencia de estrógenos necesarios para la contracción uterina durante el parto ocasionando atonía uterina con retención de placenta y hasta la muerte. 

Después del parto la demanda de nutrientes para la producción de leche, aumenta en gran manera, llevando al animal a un Balance Energético Negativo (BEN) que afecta algunos procesos reproductivos como el desarrollo de los folículos y el potencial de los ovocitos para desarrollar embriones.

Categorías:Productores, Salud Animal

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