Visitantes pueden interactuar con los animales bajo términos de cuidados necesarios, igual que en Bahamas
Desde hace dos meses y medio aproximadamente, una llamada a la Patrulla Ecológica de Progreso cambió el panorama de la playa, pues desde la petición de auxilio, rescataron ocho cerditos que ahora encuentran su hogar en la zona, nombrada en su honor PigBeach.
Melina Uribe Febles, primera oficial, cuenta que en la llamada de auxilio de hace un par de meses, les dijeron que había mucho ruido de animalitos en un terreno baldío, por lo que la Patrulla Ecológica acudió a la zona a revisar qué ocurría, lugar donde hallaron a la madre junto con los cerditos.
Desde ese momento, comenzaron los cuidados y atenciones por parte del veterinario, “en el primer momento él realizó los protocolos de revisión de temperatura, estado de la piel” y, debido a que la mamá falleció, continuaron brindándoles revisiones constantes y alimentación a los cochinitos.
Conforme las indicaciones del veterinario, incluso la dieta de los puerquitos ha ido modificándose en función de sus necesidades, pues cuando los encontraron “estaban miniatura” porque estaban en sus primeros días de vida.
Pig Beach está ubicada a un costado del Hotel Costa Club y puede visitarse desde las 8 de la mañana, en donde los animalitos son vigilados y protegidos de forma permanente, con visitas de rutina por parte del especialista.
“Los cerditos ya están viviendo allá (Pig Beach) y ahí van a permanecer”, dijo, extendiendo que ya han adaptado todas las condiciones para su supervivencia en el sitio, donde son visitados por 300 personas diariamente, en promedio. “Cada día es más gente la que acude al lugar para poder interactuar con ellos”.
Enfatizó sobre la importancia de respetar a los cerditos como a cualquier animalito, en este caso, respetando sus tiempos; “si nos acercamos al corral y ellos están durmiendo, hay que dejarlos dormir; si están comiendo, hay que dejarlos que coman”.
Pero todas las personas pueden interactuar con ellos, acariciándolos y abrazándolos, “pero si en algún momento el cerdito muestra que está incómodo o que prefiere estar con sus hermanitos tenemos que respetarlo”, pidió.
De la misma forma, compartió que les permiten entrar al mar, pero siempre y cuando ellos muestren que quieren y las condiciones, tanto climatológicas como de salud, para poder permitirlo.
“Si no quieren nadar, lo respetamos y los regresamos al corral… Tenemos el respeto hacia su propia decisión”, dijo, apuntando que son animales muy pequeñitos aún y que requieren ser cuidados y protegidos.