La producción adecuada de calostro es el primer paso para asegurar la transferencia pasiva de inmunidad. La calidad y cantidad del calostro producido por la vaca pueden verse afectadas por diversos factores. Entre los factores que afectan la calidad del calostro está el estado de salud de la vaca, nutrición de la vaca durante la gestión, el estrés y las condiciones ambientales. Incluso si la vaca produce calostro de alta calidad en cantidad suficiente, el siguiente desafío es asegurar que el ternero lo ingiera adecuadamente.

Este líquido milagroso está cargado de componentes nutricionales y bioactivos que pueden tener un impacto significativo en la salud humana. Desde la prevención la prevención de trastornos neurológicos hasta el impulso del sistema inmunológico, el calostro bovino se ha convertido en un tema de interés en el ámbito de la salud.
Uno de los aspectos más destacados del calostro bovino es su capacidad para prevenir y tratar una variedad de trastornos, incluidos los neurológicos como la demencia, la enfermedad de Parkinson y la enfermedad de Alzheimer.
En una investigación hecha por Katherine Mishelle Ortiz León se explica que se ha demostrado que el calostro bovino ayuda en problemas relacionados con el corazón humano, como las enfermedades cardiovasculares, y puede evitar problemas de alergia y mejorar la inmunidad.
La lista de beneficios no termina aquí. El calostro bovino se ha relacionado con mejoras en la piel, la enfermedad inflamatoria y la diabetes; siendo esta la razón por la cual se ha vuelto tendencias entre las mujeres en redes sociales.
En el caso de los atletas, el calostro ofrece un mejor rendimiento atlético gracias a su capacidad para aumentar la masa muscular magra y disminuir la grasa corporal.
Los expertos señalan que esto se debe gracias a componentes específicos como las vitaminas del grupo B, los oligosacáridos, las inmunoglobulinas y los factores de crecimiento.

Estos nutrientes no solo promueven un sistema inmunológico fuerte, sino que también contribuyen al crecimiento y la maduración del tracto gastrointestinal, dice Ortiz León.
Un componente clave del calostro bovino es la lactoferrina, que no solo ayuda en la absorción de hierro, sino que también exhibe propiedades antioxidantes, antiinflamatorias, anticancerígenas y antimicrobianas. Estas cualidades hacen que el calostro bovino sea un candidato prometedor para la terapia contra el cáncer y otras enfermedades.
Además, la profesional asegura que el calostro bovino puede ser una opción para aquellos con intolerancia a la lactosa, pues contiene menos lactosa que la leche convencional. Esto amplía su potencial como suplemento nutricional para una amplia gama de personas, incluidos aquellos que buscan alternativas a los productos lácteos tradicionales.
Ortiz León sostiene que la investigación sobre el calostro bovino continúa revelando nuevas posibilidades. Se ha demostrado que los suplementos de calostro tienen el potencial de ayudar en la curación de algunas enfermedades como trastornos cardiovasculares, diabetes e incluso ciertos tipos de cáncer. Las inmunoglobulinas presentes en el calostro también tienen el potencial de mejorar la función inmunológica y bienestar general de los humanos.






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