El nivel de sacrificio de ganado en el Rastro Municipal de Tampico Alto ha registrado una drástica caída de hasta un 75% en las últimas semanas, debido a las severas dificultades que enfrentan los introductores para conseguir reses con el peso y talla adecuados para su comercialización.
Así lo informó Román Valle, encargado del centro de matanza local, quien detalló que esta problemática comenzó a gestarse desde inicios del año, cuando la prolongada sequía provocó un desgaste importante en la condición corporal del ganado de la región.
“La falta de lluvias secó los potreros, los animales comenzaron a adelgazar, y esto afectó su valor comercial. Muchos simplemente no eran viables para ser llevados al rastro”, explicó.
Sin embargo, la situación se agravó con la llegada de las lluvias recientes, que aunque benéficas en términos de recuperación de pastizales, ocasionaron inundaciones en diversas zonas rurales, complicando aún más el traslado y la obtención de reses en condiciones óptimas.
“Hay terrenos intransitables y caminos completamente anegados. Esto ha imposibilitado el acceso a ranchos que antes eran proveedores constantes del rastro”, indicó.
La baja en la matanza también tiene un impacto directo en los trabajadores del rastro, debido a que “muchos ganan por destajo, es decir, por cada res sacrificada. Al reducirse el volumen de trabajo, también se afectan sus ingresos. Esto ha generado una cadena de afectaciones que alcanza incluso a las carnicerías locales, que dependen del suministro diario de carne en canal”, agregó.
Pese al panorama adverso, Román Valle señaló que se vislumbran señales de mejora. “Con las lluvias recientes, los potreros están comenzando a reverdecer. Si las condiciones climáticas se estabilizan, el ganado podría recuperar su talla y peso en las próximas semanas, lo que permitiría retomar los niveles habituales de sacrificio”, dijo.
No obstante, este proceso no será inmediato, ya que se estima que la recuperación del hato ganadero tomará al menos de tres a cuatro semanas, siempre y cuando no se presenten nuevas lluvias intensas que vuelvan a dificultar el acceso a las zonas rurales.





