Nuevamente se vive un panorama de preocupación e incertidumbre entre los ganaderos de la región luego de la inspección realizada por enviados del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) a las oficinas del Sistema Nacional de Identificación Individual de Ganado (Siniiga) y las presuntas anomalías detectadas.
La visita que incluso estaba programada en septiembre se adelantó y con ello una serie de observaciones que deberán cumplir para no poner en riesgo el estatus sanitario de Yucatán, pues habría una segunda inspección prevista a finales de año.
Según ganaderos que han acudido a las oficinas del Siniiga ubicadas en las instalaciones de la Ugroy, se han encontrado con falta de personal.
Así como retrasos en trámites como la entrega de nuevos aretes o correcciones en registros, lo que ha generado incertidumbre en el sector.
Incluso trascendió que parte del personal habría sido suspendido temporalmente en lo que se llevan a cabo las revisiones.
Sin embargo, todo indica que la reciente visita de los enviados del USDA sacó a relucir irregularidades administrativas.
Lo que derivó en observaciones que de no cumplirse podrían afectar la acreditación del estatus sanitario del ganado en Yucatán que es indispensable para mantener abiertas las puertas de mercados nacionales e internacionales.
Cabe recordar que apenas el mes pasado en notas publicadas en el Diario se dio a conocer el mercado negro de aretes, el contrabando, evidenciando la trazabilidad del ganado en la región.
Al respecto, se entrevistó al líder ganadero Mario Esteban López Meneses presidente de la Unión Ganadera Regional del Oriente de Yucatán.
El ganadero negó que haya una situación de gravedad y aseguró que la ventanilla del Siniiga se mantiene en operación.
Aunque reconoció que se encuentran en un proceso de auditoría por parte del personal de Senasica en el que sí se detectaron observaciones que están en proceso de subsanar.
Añadió que algunas Unidades de Producción Pecuaria (UPP) fueron suspendidas temporalmente en sus claves, mientras se realizan las revisiones correspondientes.
La situación comienza a generar controversia entre los agremiados pues unos dicen que en las auditorias encuentran UPP asignadas a personas que no tienen animales, otros con aretes que no corresponden al animal y otros dicen que incluso inspeccionaron hasta centro de acopio de la localidad del ganadero que se encargan de comercializar fuera del estado.





