La selección de bovinos para una feria ganadera no depende solo de la genética, sino también de la preparación, la salud y el manejo previo. Expertos coinciden en que los errores más comunes están en la anticipación y en la alimentación de los animales.


En una feria ganadera, lo que se evalúa es el fenotipo del animal, resultado de la genética combinada con el manejo, la alimentación y el cuidado recibido.

Así lo explica Diana Alejandra León, vicepresidenta de la junta de ferias del municipio de Arbeláez, Cundinamarca:

“La idea de las ferias ganaderas es juzgar el fenotipo. Recordando que la genética y el manejo, traducido en alimentación y cuidado, crean el fenotipo. Indirectamente, estás juzgando la genética del animal a través del fenotipo y, de esta forma, identificar los ejemplares idóneos”.

La preparación juega un papel decisivo en el comportamiento y desempeño del ejemplar. Animales entrenados y adaptados a la rutina de exhibición estarán más tranquilos y seguros, lo que se traduce en mejor presencia y apetito durante la feria. En contraste, la falta de preparación genera nerviosismo y bajo rendimiento.

Un animal destinado a la exposición debe cumplir condiciones de salud, comportamiento y presentación física. Para la experta, lo primero es que se trate de ejemplares completamente saludables, libres de enfermedades y sin lesiones visibles. Además, deben tener una condición corporal adecuada, ni demasiado delgados ni excesivamente gordos.

El comportamiento es otro factor determinante, pues está íntimamente ligado con el entrenamiento previo. León advierte que muchos errores se originan al elegir animales sin la preparación suficiente.

“Uno de los errores que he observado es seleccionar animales que no están preparados con tiempo suficiente para la exposición. Lo mínimo recomendable es iniciar la preparación del animal al menos dos meses antes”, indicó.

Otro desacierto frecuente es la sobrealimentación, especialmente en bovinos lecheros, donde algunos creen que entre más peso acumulen, mejor. “Existe la tendencia a creer que deben estar muy gordos en el momento de la exposición, y mucha gente piensa que entre más gordo, mejor, lo cual no es así”.

El éxito en la feria no solo depende de la genética, sino de evitar errores estratégicos. Según la vicepresidenta, la alimentación correcta debe reflejar las características propias de la raza y del tipo de animal, sea lechero o de carne. De igual forma, es importante que los ejemplares lleguen con antelación suficiente para descansar y recuperarse antes de entrar en competencia.

“Consideraría que los animales deben llegar aproximadamente tres días antes para una correcta recuperación”, señaló.


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