Durante su más reciente gira de trabajo por Comalcalco, “estilo Javier May Rodríguez”, es decir, desde muy temprano y atendiendo diferentes asuntos hasta el atardecer, el mandatario tabasqueño se dio tiempo de explicar, en su tierra natal, cómo surgió el programa Crédito Ganadero a la Palabra, “nació del pensamiento y corazón del mejor mandatario que ha tenido México, el siempre Presidente, Andrés Manuel López Obrador”.

El reconocimiento se dio después de que el mandatario pasara de la Jornada de Atención al Pueblo a supervisar el Centro de Aprendizaje Pecuario (CAP) ‘Ganaderos de la Chontalpa’, a unos metros de la misma comunidad comalcalquense.

Mientras esperaban su arribo, el subsecretario de Desarrollo Agrícola y Ganadería, Joaquín Alejandro Ligonio, comentaba a los secretarios de Desarrollo Agropecuario y Pesca, Luisa del Carmen Cámara Cabrales, y de Gobierno, José Ramiro López Obrador, que “el entusiasmo de la gente se sentía por todos lados”.

Los tres mil habitantes de Cocohital no dejaban de ir y venir por el camino con sus matas de aguacate en brazos, sus sillas de ruedas empaquetadas para algún familiar con discapacidad y sus placas de circulación renovadas, trámites y servicios que las dependencias traen a las comunidades, en la novedosa forma de gobierno de territorio que, a un año, ya se convirtió en costumbre.

En la memoria de un septuagenario que se acercó solo a mirar, no recuerda haber vivido una época así, ni cuando abundaban los cacaotales criollos y los cultivos de cocohite en la zona, que acabaron dándole un buen nombre al área.

“Para que más que la verdad, esto está magnífico, yo me siento orgulloso; nadie lo había hecho, hasta este gobierno que tenemos a ahorita. Aquí están todas las comunidades circunvecinas, que se sienten tomadas en cuenta”, señaló el hombre del sombrero.

El CAP en el que esperaban los servidores públicos es terreno de Nemesio Alejandro de los Santos, uno de los beneficiarios del Crédito Ganadero a la Palabra. La propiedad de cada vaquero o vaquera del programa que está reviviendo el campo, se convierte en un Centro de Aprendizaje cuando se reúnen allí.

Nemesio Alejandro es hijo de pequeños productores ganaderos y está feliz porque de “unos cuantos animales” en su corral, pasó a tener 10 novillonas y un semental certificado, que ajenos a la congregación humana de este viernes 7 de noviembre, pacen tranquilamente.

“La verdad es un proyecto que tenemos que apoyar porque es de beneficio para nuestras familias. Gracias a nuestro Gobernador Javier May Rodríguez, que cumple con su palabra. En Tabasco sí se cumple y aquí nos gusta trabajar, echarle toda las ganas para favorecer a nuestras familias. Y hoy que nos apoya, podemos seguir adelante”, afirmó con su hijo en brazos.

May Rodríguez finalmente arriba dando ya las buenas tardes y saludando a todos. Sus primeras palabras lo llevarán, y junto a él, sus oyentes de sombreros, gorras, pañoletas y sombrillas, de Tabasco a Ciudad de México. “Siempre venir a esta zona de acá de Zaragoza, de Cocohital, nos traen muchos recuerdos”, empieza nostálgico.

Entonces comenzó a contar el origen de la proeza que hoy revive pueblos como Cocohital, a 80 kilómetros de la capital tabasqueña y a 26 de la cabecera municipal de Comalcalco.


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