Al no exportarse este año un millón de cabezas de ganado a los Estados Unidos por el gusano barrenador, toda la cadena exportadora de la frontera norte, dejó de percibir 700 millones de dólares, pues solamente se exportaron 230 mil bovinos.
En conferencia de prensa, Homero García de la Llata, presidente de la Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) dijo además, que para el control y erradicación de esta plaga tienen que absorber los costos de inspección y tratamiento, los productores del sur del país.
“Son mermas y costos que tenemos los productores. Esa es la realidad. Como ganaderos se absorbe ese gasto; pero también estamos interesados en coadyuvar a limpiar la zona sur, a no permitir que suba la plaga al Centro y Norte de la República”, afirmó.
De los costos, dijo que la inspección para la movilización del sur al centro y norte del ganado es de mil 500 a dos mil pesos por cabeza, que el productor absorbe. Y ya recibieron ese tratamiento dos millones de cabezas, “hablamos de una pérdida, una afectación económica para los ganaderos del sur del país cercana a los tres mil 100 millones de pesos”, refirió.
Esto es independiente de la compra de medicamentos, en todos los ranchos, ejidos y unidades de producción en todo el país, para prevenir heridas y hacer las curaciones que se presenten.
A la fecha, ya se inspeccionaron dos millones de cabezas de ganado en tránsito, con un costo de tres mil 100 millones de pesos. “Esto es fundamental para contener la plaga”, afirmó.
De los acopiadores, afirmó que “no aportan nada. Ellos reciben un precio tentativo a lo que le puede dar la engorda en el norte o centro del país, y todos los gastos se los descuentan al ganadero”. Consideró que todos los engordadores del norte de la República se pueden abastecer de ese ganado que no se exporta.
Habló de la restricción de mover ganado en Nuevo León, por la aparición de tres casos de la plaga que llegaron en ganado procedente del sur.
Señaló que el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), cuenta con mil médicos veterinarios en este control y erradicación de la plaga que tomará tres a cuatro años. El pago del servicio de los veterinarios dijo que los cubre el gobierno federal.
“Son miles de técnicos veterinarios que trabajan en el gobierno y veterinarios en el ejercicio libre de su profesión que también atienden esta emergencia”, reconoció García de la Llata.





