A veces nos preocupamos mucho por el pasto y la proteína, pero olvidamos el «motor» invisible del ganado: los minerales. Una deficiencia mineral silenciosa puede costarte celos perdidos, terneros débiles y menos kilos al destete.
Aquí te explicamos qué, cuánto y cómo deben consumirlo. ![]()
1. ¿QUÉ NECESITAN TUS VACAS?
No todos los minerales son iguales. Se dividen en dos grupos vitales:
Macro-minerales (Se necesitan en gramos): Son los «ladrillos» del cuerpo.
Calcio y Fósforo: Claves para el esqueleto y producción de leche.
Sodio y Cloro: Regulan los líquidos (¡vital en climas calurosos!).
Magnesio: Previene la tetania de los pastos.
Micro-minerales (Se necesitan en miligramos): Son los «activadores».
Cobre, Zinc y Selenio: Fundamentales para la fertilidad, el sistema inmune y la piel.
2. ¿CUÁNTO DEBEN COMER DIARIAMENTE?
El consumo depende del peso del animal, la etapa (lactancia/gestación) y la calidad del pasto, pero aquí tienes una regla general para sales mineralizadas comerciales:
Vacas en producción/cría: 80 a 120 gramos/día.
Toros y engorda: 60 a 100 gramos/día.
Becerrros en crecimiento: 40 a 60 gramos/día.
Ojo: Si están comiendo demasiado (ej. 200g) o muy poco, revisa la cantidad de sal común en la mezcla o la ubicación de los saleros.
3. LA FÓRMULA DEL GANADERO
¿Cómo sabes si tu hato está consumiendo lo correcto? No adivines, calcúlalo con esta sencilla fórmula cada semana:

Ejemplo: Si 50 vacas se comieron un saco de 20 kg en 4 días: (20 x 1000) / (50 x 4) = 20,000 / 200 = 100 gramos por vaca al día.
¡Están en el rango ideal!
3 CONSEJOS PRÁCTICOS
Ubicación estratégica: Coloca los saleros cerca del agua, pero no tan lejos que dejen de ir. Si quieres que consuman más, acércalos al bebedero; si quieres que consuman menos, aléjalos.
Protección: La lluvia lava los minerales y el sol excesivo puede endurecer la mezcla. Usa saleros techados siempre que sea posible.
Continuidad: ¡No dejes que se vacíen! Si los animales pasan días sin sal, cuando vuelvas a llenar comerán con ansiedad, lo que puede causar intoxicación por sal o desperdicio.





