Productores de ganado de la Costa Grande de Guerrero comenzaron a aplicar y recomendar una estrategia preventiva para reducir la presencia de la mosca del gusano barrenador, ante el riesgo sanitario que enfrenta el hato en la región. La medida consiste en trampas con un atrayente natural que busca concentrar y capturar a los insectos adultos, con el objetivo de disminuir la infestación en corrales y zonas rurales.
La preparación del atrayente incluye un kilo de hígado de res picado mezclado con cuatro litros de agua, el cual se deja reposar en un recipiente tapado durante tres días. Posteriormente, se colocan 30 mililitros de la mezcla en una botella de plástico de 600 mililitros, a la que se le realiza un orificio de un centímetro en la parte superior; la trampa se cuelga a dos metros del suelo en áreas con acumulación de materia orgánica o cercanas a corrales.
El principio técnico de la estrategia aprovecha el comportamiento gregario de la especie, cuyos principales estímulos son los olores asociados a heridas. En este proceso se liberan compuestos orgánicos volátiles, como el sulfuro de dimetilo, generados por la descomposición controlada del hígado, lo que atrae a las moscas adultas y reduce su dispersión en zonas ganaderas.
Esta técnica preventiva se desarrolla y evalúa en la Escuela de Medicina Veterinaria de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAGro), con sede en Tecpan de Galeana. Productores recomiendan su aplicación en toda la región como una medida de contención, mientras se refuerzan acciones sanitarias de mayor alcance para el control del gusano barrenador.




