La decisión de Estados Unidos de incrementar la importación de carne proveniente de Argentina ha generado molestia e inconformidad en el sector ganadero de Parral, al considerar que se trata de una medida innecesaria y poco estratégica, cuando la reapertura de la exportación de ganado en pie desde México podría resolver de fondo los problemas que enfrenta actualmente su mercado interno, asegura el representante de la Asociación Ganadera de Parral ante la Unión Ganadera Regional, Tranquilino Payán.
Payán, expresó que más allá del impacto económico, la medida resulta ofensiva para los productores mexicanos. “Duele en el orgullo ver que tu socio comercial número uno esté tratando con otra gente que está muchísimo más lejos”, señaló.
Indicó que la calidad de la carne mexicana no tiene desventajas frente a la de otros países, por lo que resulta injustificado buscar alternativas en Sudamérica. “Una carne mexicana bien engordada no le pide absolutamente nada a la argentina, entonces sí duele, afecta y molesta”, afirmó.
Payán sostuvo que la estrategia de importar carne ya procesada es un error, ya que no ataca los problemas reales de Estados Unidos en su sector ganadero, relacionados con la falta de animales para engorda y operación de empacadoras. “Están buscando una solución que no tiene ni pies ni cabeza”, advirtió.
Explicó que si se reabriera la exportación de becerros mexicanos, el país vecino podría reactivar de inmediato su economía, al generar empleos directos e indirectos en múltiples sectores. “Ellos recibiendo los becerros le meten el proceso de engorda, de empaque, solucionan problemas en empacadoras y generan fuentes de empleo”, expresó.
El dirigente enfatizó que esta dinámica también impulsa mercados estratégicos como el del transporte, la alimentación animal y la producción de granos, creando una cadena de valor mucho más amplia que la simple importación de carne. “Se mueve el mercado del maíz, se mueven los granos y se genera movimiento económico integral”, dijo.
En contraste, advirtió que la carne argentina solo representa un alivio temporal y superficial. “Importar carne puede bajar el precio a corto plazo, pero solo beneficia a la logística; no resuelve nada de fondo”, sostuvo, al insistir en que se desaprovecha el potencial productivo.
Finalmente, Payán recalcó que la reapertura del ganado mexicano sería una solución real para Estados Unidos y un beneficio compartido con México. “Es un ganar ganar para todos, incluso más para ellos, porque se les acabarían muchos problemas y mejorarían su economía de manera directa”, concluyó.




