Nuevo revés para el campo europeo. Tras conocerse que el acuerdo UE-Mercosur comenzará a funcionar de manera provisional a partir del 1 de mayo, los ganaderos españoles y europeos han recibido este martes la noticia de que la Unión Europea ha cerrado otro tratado comercial, esta vez con Australia, que abre la puerta a las importaciones de productos como el vacuno, el ovino y el azúcar. Según el sector, se trata de un acuerdo firmado “a espaldas del campo, en el momento de mayor vulnerabilidad de las explotaciones”.
“El cordero que llegará congelado desde Australia esta Semana Santa habrá recorrido 17.000 kilómetros en un contenedor frigorífico, no sabremos con total seguridad si ha sido engordado con hormonas de crecimiento prohibidas en Europa desde hace 35 años y habrá generado seis veces más emisiones de transporte que un lechal español», ha señalado la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG).
Este acuerdo -según la organización- provocará que los productos importados desde Australia compitan en el mismo lineal que los españoles, “sin que el consumidor pueda distinguirlo claramente”, por lo que han manifestado su “más enérgico rechazo” al acuerdo, que supone “un golpe directo a la viabilidad económica del sector agrario y ganadero español y europeo”.
Según COAG, los reveses del campo, provocados por el conflicto armado en Oriente Medio, han dejado en un estado vulnerable a ganaderos y agricultores, por los “costes de producción disparados, los insumos energéticos y los fertilizantes en máximos históricos y un mercado interior saturado por la acumulación de concesiones de acuerdos de libre comercio precios”.
Según han informado COAG y Asaja (Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores), el sector más perjudicado de este nuevo pacto comercial será el vacuno, que aumentará la cuota arancelaria actual (3.389 toneladas) hasta las 30.600 toneladas. Además, se trata de un mercado -el Australiano- donde está autorizada la producción de carne con hormonas de crecimiento prohibidas en la UE desde 1989 y con estándares de trazabilidad incomparables con los exigidos a los ganaderos europeos.
Otro sector que se verá perjudicado por la apertura de esta nueva ventana comercial será el ovino, que aumentará la cuota arancelaria hasta las 25.000 toneladas (cuatro veces más que la actual). Según los ganaderos, el 75% de las importaciones llegan en fresco o refrigerado y competirán, compitiendo directamente con el lechal y cordero español, sobre todo en mercados como el de Semana Santa, Navidad o Romadán.
El azúcar también verá perjudicado su mercado. Según ha señalado COAG, la cuota arancelaria será de 35.000 toneladas, lo cual pondrá a competir a los productores locales contra el tercer exportador mundial de azúcar, que cuenta con una estructura productiva de bajo coste y estándares medioambientales inferiores a los europeos. “Sus cultivos de caña tienen impacto documentado sobre la Gran Barrera de Coral por vertidos de pesticidas y nitrógeno”, ha advertido la organización.
También el arroz y los productos lácteos se verán afectados por el tratado. El primero aumentará la cuota arancelaria hasta las 8.500 toneladas, que atacará directamente al sector arrocero español de Valencia, Andalucía y Extremadura. Por su parte, también subirá la cuota para la leche desnatada en polvo (8.000 toneladas), la mantequilla (5.000 t) y los concentrados de proteína de suero (2.000 t).




