Ganadería

El secado de la vaca lechera

Que es el periodo seco de la vaca

En el manejo de la vaca lechera, existe un periodo dentro del ciclo productivo que es de vital importancia en la producción de leche, conocido como periodo seco o de vaca seca, en algunos países se conoce a esta categoría como vacas escoteras o horas.

Su importancia radica en el impacto que ejerce sobre la producción de leche y el desempeño reproductivo en la siguiente lactancia, lo cual se refleja de manera positiva o negativa en la rentabilidad del negocio dependiendo de cómo se actúe ante este momento. 

Este artículo destaca la importancia del conocimiento de distintos aspectos en la vaca seca como: Fisiología de la vaca seca, la duración del periodo seco, cuando y como secar la vaca.

Cuánto dura el periodo seco

La duración del período seco dentro del ciclo productivo debe oscilar entre 45 y 70 días. Este lapso de tiempo es el resultado de un gran número de investigaciones, en las cuales se demuestra que esta duración es suficiente  para que ocurra de manera completa el proceso de involución y regeneración de la glándula mamaria de la vaca. Es decir, 60 días son suficientes para que el tejido alveolar secretor involucione  y para que posteriormente ocurra la formación de nuevo tejido secretor, importante para una óptima producción láctea en la próxima lactancia.

El periodo seco inferior a 45 días o mayor a 70 días tiene consecuencias negativas sobre la producción de leche en la siguiente lactancia de la vaca.

Cuando el período seco es menor de 45 días, ocurre una involución completa de la glándula mamaria, pero no favorece la formación de nuevo tejido secretor. Por el contrario, un periodo seco mayor a 70 días conduce a una involución del tejido excretor (conductos), así como, la acumulación de tejido adiposo en la glándula mamaria y en el cuerpo, con la consecuente disminución en la producción de leche en la próxima lactancia y graves alteraciones metabólicas al momento del parto de la vaca.

Cuándo secar a la vaca lechera

La vaca lechera debe ser secada al cumplir los 7 meses de gestación, condición fundamental y exclusiva que permitiría que el periodo seco tenga una duración promedio de 60 días con un rango entre 45 y 70 días. Los registros constituyen un apoyo fundamental a la hora de planificar la toma de decisiones, pues es a través de ellos que se estima la fecha de secado. Entre las diferentes formas de estimar la fecha de secado podemos mencionar:

  1. En caso de conocer la fecha cuando la vaca resultó preñada: Fecha de secado = Fecha de preñez + 220 días, donde:
  • Fecha de preñez: día en que la vaca fue inseminada y/o montada por el toro y quedó gestante.
  • 220 días: Se refiere a los 7 meses de gestación.

    Ejemplo: vaca 142, fecha de preñez 26 de marzo de 2018

Entonces: 26/03/2018 + 220 = 01/11/2018 en este sentido esta vaca debe ser secada el primero de noviembre del 2018

En caso de no tener la fecha de preñez, se estima por revisión ginecológica la fecha probable del próximo parto y se resta 60 días considerada la duración ideal del periodo de secado:

Fecha de secado = Fecha de próximo parto – 60 días, donde:

Fecha del próximo parto: el Médico Veterinario determina el tiempo de gestación mediante palpación rectal y a partir de esa información se estima la fecha de próximo parto.

Ejemplo: vaca 148, se realiza la revisión ginecológica de la vaca el día 01 de mayo y el diagnóstico es de preñez con 120 días de gestación; como la gestación de la vaca dura 285 días, el próximo parto sería alrededor del 13 de noviembre del 2018:

Entonces 13/11/2018 – 60 = 14/08/2018 Fecha de secado

Previo al momento del secado, el Médico veterinario debe confirmar mediante examen ginecológico que la vaca esté gestante y que en realidad tiene 7 meses de gestación. De esa forma asegura que la vaca sale preñada del rebaño en ordeño y con la gestación indicada.

En ocasiones, puede presentarse la necesidad de secar una vaca antes de los 7 meses de gestación; por lo general esta situación responde a una baja producción diaria de leche, la cual no cubre los costos de mantener esa vaca en el rebaño de ordeño.

En este caso se requiere asesoría técnica para conocer la producción mínima que justifique el mantener una vaca en el rebaño de ordeño. Sin embargo, tener animales en esta condición es indicativo de problemas  reproductivos en el rebaño, los cuales afectan su eficiencia económica.

Cómo secar las vacas lecheras?

El secado de las vacas debe formar parte de todo programa de medicina preventiva en ganado lechero, ya que descuidos en el mismo acarrean graves consecuencias a la salud de la ubre. Durante el inicio del período seco la ubre se encuentra más susceptible a desarrollar mastitis bovina; aproximadamente el 60% de los casos de mastitis que se presentan al inicio de la lactancia son originados durante el período seco previo, como consecuencia de un inadecuado manejo del secado de la vaca.

El proceso de secar una vaca se convierte en ocasiones en un problema difícil de lograr, principalmente cuando nos encontramos con animales que llegan al final de la lactancia con producciones diarias de leche superiores a los 10 litros por día, situación que se presenta con frecuencia en aquellas ganaderías con un manejo integral adecuado (alimentación de la vaca y sanidad) de sus vacas, sean estas puras o mestizas.

El secado correcto es un procedimiento seguro a seguir debido a que ofrece buenos resultados. Este método consiste en aplicar un secado radical, es decir, aproximadamente 8 días antes de la fecha de secar la vaca se elimina todo el alimento concentrado de la ración y se suministra sólo heno o pastos de baja calidad, esta acción favorece una reducción en la producción de leche.

El día de secado la vaca se deja encerrada en el corral por 24 horas con abundante agua fresca; luego se procede a realizar el último ordeño colocándole a continuación un pomo de antibiótico de larga duración en cada cuarto, previa desinfección del pezón con jabón iodado o alcohol y una posterior aplicación del sellador.

En ganaderías doble propósito donde se ordeña con apoyo del becerro, la presencia de este favorece, ya que el mismo acto del destete ayuda a la reducción de la producción de leche. En este caso llegado el día de secado, el cual por lo general debe coincidir con el destete del becerro, se realiza el último ordeño y se aplica necesariamente el antimastítico.

La opción habitual en ganaderías Doble Propósito, de un destete paulatino, espaciando los ordeños a uno solo al día, luego interdiario o cada dos días hasta dejar de ordeñar debería ser abandonada debido a sus efectos sobre la salud de la glándula mamaria.

Siempre, y como regla de manejo, previo al destete la vaca debería ser examinada por el médico veterinario con el objeto de asegurar que no existan alteraciones en la glándula mamaria, confirmar que la vaca esté gestante y con siete meses de preñez.

De existir algún problema en la ubre o no tener la gestación suficiente no se debe proceder al secado de la vaca, excepto que la producción sea escasa o que se haya secado naturalmente como sucede en forma habitual en animales doble propósito en sistemas tradicionales. En ese caso deberá evaluarse el caso individualmente y en muchas ocasiones decidir por eliminar  a la vaca del rebaño por causas productivas.

Como alimentar la vaca seca

La alimentación de la vaca posterior al secado es sencilla y los nutrientes que necesita la vaca seca son menores que los de una vaca lactante. Sin embargo, alimentar y mantener una vaca en un estado físico que la prepare para el parto y la próxima lactancia requiere de esfuerzo y atención. El objetivo primordial es mantener una buena condición corporal (CC) en la vaca seca incluso hasta el momento del parto. Revisa este artículo de la condición corporal del ganado bovino.

La CC al inicio del período seco es un buen indicador del manejo alimenticio del rebaño y reduce los problemas de la transición del período seco a la nueva lactancia. Una CC alrededor de 3,5 en la escala del 1 (emaciada) al 5 (obesa), es lo esperado al inicio del período seco.

Es posible que algunas vacas necesiten aumentar peso y mejorar su CC (incrementarla entre 0,25 y 0,50) durante  el período seco, para lo cual hay que atender su alimentación. Se debe tener claro que las vacas lactantes aprovechan con 25% más de eficiencia la energía presente en la dieta, para ganar peso y mejorar la CC, por lo tanto el período ideal para incrementar la CC es al final de la lactancia, es decir, de 3 a 2 meses antes de la fecha de secado.

Un manejo inadecuado de la alimentación de la vaca seca, donde se promueva la acumulación excesiva de grasa la hace más susceptible a padecer de desplazamiento del abomaso (común en explotaciones intensivas), edema de la ubre, cetosis y otros problemas de salud.

Por otra parte, si la vaca llega al período seco con una CC de 4,5 a 5 no debe ser sometida a dieta. Diferentes investigaciones, han mostrado que limitar el consumo de alimento durante el período seco en este grupo de vacas puede facilitar el desarrollo de patologías como hígado graso, cetosis, así como otros desórdenes metabólicos.

Los cuatro principios básicos en la alimentación de la vaca seca son:

  1. Mantener un contenido óptimo de fibra en la dieta
  2. Limitar el consumo de energía,
  3. Evitar la sobre alimentación proteica y
  4. Suplir correctamente los minerales y vitaminas.

El consumo de forraje debe ser de por lo menos el 1% del peso vivo o el 50% del consumo de materia seca de la dieta. La fuente ideal de forraje para el período seco puede ser heno, pastos, residuos de cosechas de maíz y/o sorgo.

Debe evitarse que la vaca seca pastoree asociaciones de pasto con leguminosas; éste tipo de alimentación es mejor utilizarla  en las vacas en producción, ya que en la vaca seca constituiría en un excesivo consumo de proteínas, calcio y potasio, lo cual puede hacerla más susceptible a problemas metabólicos o reproductivos debidos a un desbalance nutricional en proteínas y minerales. Lee como la nutrición afecta la reproducción bovina

En la vaca seca se debe maximizar el consumo de materia seca, lo que promueve su mayor ingestión al inicio de la lactancia y una mejora la producción de leche. Una mezcla de granos puede ser utilizada para cubrir  os requerimientos que no aportan los forrajes, para suplir las necesidades  e energía y proteína. Esta práctica ayuda igualmente a mantener la población de microorganismos ruminales y al aprovechamiento del concentrado que se suministra durante  la lactancia.

Categorías:Ganadería, Productores, Salud Animal

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